
Wall Street afronta una nueva semana en máximos históricos y con el optimismo de los inversores cerca de niveles extremos. La mejora del escenario geopolítico en Oriente Medio, la fuerte caída del petróleo y unos resultados empresariales que continúan sorprendiendo positivamente han permitido a la renta variable protagonizar uno de los rebotes más intensos de los últimos años.
El S&P 500 acumula una subida cercana al 20% desde los mínimos registrados durante el conflicto entre Irán e Israel y encadena nueve semanas consecutivas de avances, la racha más larga desde 2023. Históricamente, movimientos de esta magnitud son poco frecuentes. Desde la Segunda Guerra Mundial, sólo cuatro de las once ocasiones en las que el índice logró una secuencia similar consiguieron extender las ganancias durante una décima semana consecutiva. Por su parte, el Nasdaq se encamina a registrar su mejor período de dos meses desde noviembre de 2002, reflejando la extraordinaria fortaleza que sigue mostrando la renta variable estadounidense.
Detrás de estas subidas se encuentra una combinación poco habitual de factores favorables. La relajación de las tensiones geopolíticas ha reducido los temores sobre la inflación, mientras que los beneficios empresariales siguen mostrando una fortaleza superior a la esperada. De hecho, cada vez más analistas consideran que el mercado ha pasado del FOMO, el miedo a quedarse fuera de las subidas, al FEMO, el entusiasmo generado por un crecimiento real de los beneficios empresariales.
En los futuros de la sesión de hoy vemos nuevas subidas lideradas en esta ocasión por Nvidia, que ha vuelto a acaparar la atención del mercado durante el fin de semana tras anunciar su entrada en el negocio de los ordenadores personales con nuevos chips diseñados específicamente para ejecutar aplicaciones y agentes de IA directamente en los dispositivos de los usuarios. El movimiento supone un desafío directo a Intel, AMD e incluso Apple, y refuerza la idea de que la carrera por la inteligencia artificial comienza a extenderse a prácticamente todos los segmentos de la industria tecnológica.

Estados Unidos e Irán han alcanzado un acuerdo de paz para reabrir el estrecho de Ormuz, sentando las bases para las conversaciones sobre el programa nuclear de Teherán y poniendo fin a la guerra en Oriente Medio. Lo que sigue sin estar claro es la postura de Israel, donde el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu puso en peligro la firma del acuerdo en el último momento con nuevos ataques contra el Líbano
El dólar retrocedió frente a las demás divisas del G10 en las primeras operaciones asiáticas, con el dólar australiano, sensible al riesgo, liderando las ganancias. El euro se fortaleció un 0,3% frente al dólar estadounidense, mientras que el dólar australiano avanzó alrededor de un 0,5%.
El crudo Brent cayó más del 3%, acercándose a los 84 dólares por barril, tras cerrar la semana pasada en su nivel más bajo en más de tres meses, mientras que el West Texas Intermediate se situaba cerca de los 81 dólares.